NUESTRAS VIÑAS

L as verdaderas protagonistas de Fuentes del Silencio son nuestras 20 Ha de viñedo mayoritariamente de las variedades autóctonas Prieto Picudo y Mencía.

Realizamos un trabajo de restauración del patrimonio vinícola de Jamuz recuperando viñedos pre-filoxéricos y centenarios. Los cuidamos con el mayor esmero y cariño, siendo un tesoro que debemos preservar. Trabajo de suelo, poda minuciosa en invierno y “desnietados” en verano para mejorar la aireación dentro de nuestras cepas, plantadas en vaso rastrero tradicional de la zona. De esta forma conseguimos reducir al mínimo los tratamientos, fortaleciendo la salud de nuestras plantas y respetando la biodiversidad y el equilibrio de la fauna y la flora. A estas parcelas centenarias se le suma una pequeña superficie de nueva plantación, usando porta-injertos poco vigorosos y madera seleccionada de nuestras cepas viejas.

Nuestro viñedo se divide en parcelas pequeñas, diferentes la una de la otra, por eso apostamos por una vinificación parcelaria con el fin de obtener vinos únicos y originales que reflejen el carácter del viñedo y nos enseñen a conocer nuestro viñedo. Limitamos la producción a una cantidad que no supere los 2-3 kg por planta y los 3.000-4.000 kilos por hectárea con el fin de obtener la mejor expresión de nuestras uvas.

La vendimia se realiza de forma manual, seleccionando las uvas de cada parcela en función de su grado de maduración y recogiéndolas en cajas con un máximo de 15 kilos para preservarlas mejor. Una ardua tarea, ya que en algunos de nuestro viñedos el porte es muy “rastrero”.