Boletín de primavera

La primavera ha llegado a Fuentes del Silencio con lluvias, como toca, con la mirada puesta en los brotes en las viñas y el sentimiento positivo por bandera. Es tiempo de trabajar duro, pero sabemos que contamos con enormes valores, los de nuestro viñedo y nuestra pasión por elaborar vinos singulares, reflejo fiel del terroir único del Valle del Jamuz. ¿Nos acompañas?

Está pasando en Fuentes del Silencio

En la bodega todo el equipo hemos celebrado la aparición de nuestro vino Las Jaras 2016 en las “Páginas púrpura” que edita la Master of Wine británica Jancis Robinson.

Su colaborador para España, el sumiller y comunicador Ferran Centelles, ha elegido nuestro Las Jaras como Wine of the Week, uno de los 52 vinos que cada semana del año se escogen para descorchar y vivir momentos especiales. En su delicioso artículo, Centelles explica cómo ha vivido un momento de buena conversación y vino con su amigo Andrew Matthews, compañero de Ferran en la publicación de Jancis Robinson, en los alrededores del Museo MNAC de Barcelona, junto al pabellón Mies Van der Rohe, uno de los lugares favoritos del sumiller catalán. Ambos describen el vino como "una preciosa cara dulce de la Mencía". Matthews resalta también sus aromas "de ciruela y zarzamora con un marcado toque especiado" y concluyen que Las Jaras es un vino capaz de abrir una conversación, con su movimiento dinámico entre hierbas, fruta dulce y especias.

Podéis leer el artículo completo aquí
Las Jaras 2016 hizo pasar un buen rato a Ferran Centelles, quien lo convirtió en su Vino de la Semana para su columna en Jancis Robinson: “Es una preciosa cara dulce de la Mencía”

En el campo
La poda: mimando el viñedo, nuestro más valioso patrimonio


Uno de nuestros patrimonios más valiosos como bodega arraigada al Valle del Jamuz es el campo, el viñedo. Desde que comenzamos el proyecto Fuentes del Silencio en 2016 hemos ido encontrando viñas encantadoras, algunas de ellas rodeadas de bosque, que nos desvelamos por recuperar. Son viñas muy viejas, que plantaron los abuelos del lugar y que, con el abandono del campo, fueron creciendo sin apenas cuidados.

Pero nuestro empeño es hacer que esas viñas, plantadas en un tipo de vaso que se queda muy cerca del suelo (conocido como vaso rastrero), vuelvan a darnos uvas de altísima calidad, y para ello concebimos una de las labores más importantes del invierno, la poda, como si fuéramos un atelier de alta costura: estudiamos las necesidades de cada una de las plantas y nos adaptamos a lo que necesita para recuperarse.

Queremos que vuelvan a tener una vida gozosa y nos den uvas de calidad óptima para elaborar nuestros vinos en esta región seca y cálida, donde la viticultura casi se había perdido. Nosotros hemos llegado con la ilusión de hacerla renacer y, con ella, la vida de algunos de los pueblos que nos rodean: Palacios, Quintana y Congosto, Herreros…

Además, en la labor de poda es muy importante para nosotros mantener la salud de estas viejas compañeras, por lo que trabajamos provocándolas el menor daño posible para evitar heridas o cicatrices que puedan ser foco de hongos. Casi como cirujanos, mantenemos una higiene máxima con nuestras tijeras, limpiando cada vez que tenemos que cuidar de una cepa enferma, y cortando con la mayor precisión posible. Todo para conseguir que nuestro viñedo recupere la vida y la alegría y nos dé las mejores uvas, concentradas y sabrosas, perfectas.


El vino de la primavera:
Fuentes del Silencio Las Quintas

Estos meses nos permitimos recomendarte el vino….
Las Quintas 2016, una equilibrada combinación de Mencía (85%), Alicante Bouschet 13% y Palomino 2% de viñedos situados en el páramo norte del Valle del Jamuz, de suelos limosos arenosos muy pobres, en un lugar sometido a las corrientes del Monte Teleno y a una alta insolación que provoca altos contrastes térmicos, una circunstancia que aporta a este tinto un perfil muy aromático y frutal y una tanicidad característica. De elaboración artesanal, se despalilla tan solo el 10% de la uva y fermenta con levaduras autóctonas. Macera durante 45 días y se cría 12 meses en barricas grandes de roble francés.

De este vino nos habla Marcelino Calvo, sumiller jefe del restaurante El Ermitaño, con una estrella Michelin y reconocido por su excepcional carta de vinos y su selección de quesos. Marcelino es, también, miembro de la Asociación de Sumilleres de León y ha sido galardonado por la revista Gourmets como mejor sumiller, además de contar con el premio al Mejor Servicio de Sala por la Academia de Gastronomía de Castilla y León.

Marcelino, ¿Cómo conociste Fuentes del Silencio Las Quintas? Lo conocí del mismo modo que conoces a grandes personas, a la gente que cambiará tu vida o al amor eterno, ¡a través de un amigo! En este caso, un gran amigo y maestro de sala donde los haya, Gaby Turrado, responsable absoluto de que yo esté enamorado de este vino. El siguiente e inmediato paso fue recibir una especial llamada, provista por Gaby, de Alberto Aldonza, en la que me contó el proyecto, las intenciones y la grandeza de los vinos que elaboraban, curiosamente, a muy pocos kilómetros de mi casa. Insistió en que les gustaría descorchar-compartir conmigo una botella y que esta fuese “contada” por Miguel Ángel y Maria José, los valientes maquinistas que conducen este impecable proyecto.

Por supuesto, los recibí. Y he de confesar que recordaré siempre aquel rato como algo mágico, pero no solo por Las Quintas, que me afilaban el vello en cada sorbo, sino por la historia que abrazaba todo el proyecto, esa que siempre tienen los grandes vinos.

Cuando María José, Miguel Ángel y Alberto se fueron de El Ermitaño, inmediatamente llamé a la persona que más admiro y aprecio en el mundo del vino, Juancho Asenjo, para preguntarle por Fuentes del Silencio, y su respuesta (muy positiva) duró 43 minutos… para finalizar con un: “tienes que ir a verles la viña”. Dos días más tarde estaba con los pies en el Valle del Jamuz,despeinado por los vientos del Teleno y disfrutando de la verdad, porque todo lo que allí sucede es verdad.

¿Qué te parece el proyecto bodeguero de Fuentes del Silencio? Es un lujazo, y mucho más para los que estamos muy cerca de él. Es la perfecta definición de terroir y no solo por la combinación de suelo, clima, viña maravillosa, paisaje…, sino por el valor humano, las ganas y unas ideas perfectamente claras que asumen el tiempo con calma. De todos modos, cuando en un proyecto hay verdadero amor por la viña, no hay más que decir.

¿Cómo describes Las Quintas 2016?

En el Valle del Jamuz todo es verdad, así que seré tal y como merece el vino: sincero; además, trataré de hacer un ejercicio de empatía con el consumidor, evitando una descripción de aromas, colores y sabores imposibles y ridículamente genéricos (ribetes, picotas, frutos del bosque, hierbas de monte, etc…) que sin duda aburren, no interesan y alejan su consumo. Porque los vinos siempre han de ser para disfrutarlos y no para resolverlos como si fuesen un crucigrama, intentando adivinar las notas o los sabores que indican las contraetiquetas o las catas escritas.

Las Quintas es el vino perfecto tanto para iniciados como para enófilos practicantes. Sutileza y comodidad absoluta, rico y fresco con una longitud de cada sorbo adecuada, donde la fruta manda y el roble asume un discreto segundo plano. Un vinazo agradable, donde todo (en nariz y boca) esta perfectamente colocado, generando una fácil y disfrutona interpretación.

¿Con qué platos, momentos, comida o compañías lo recomiendas?

Momentos hay muchos, pero sin ninguna duda Las Quintas es uno de esos vinos que descorcharía el día que terminase el confinamiento y lo haría en la calle. Y otro de los momentos que más me gusta, y que a partir de ahora ejercitaré más a menudo, es poder compartir una botella o dos con amig@s en cualquier momento y lugar, y si es improvisado muchísimo mejor.

La armonía o maridaje se la dejaría en manos de dos artistas cercanos: José Gordón (El Capricho) entregándonos a su cocina y producto. Y el gran Emilio Martín (Noche y Día). Aunque no os podéis hacer una idea de cómo “baila” este tinto con algunos de los clásicos de El Ermitaño, como el “Bacalao con manitas de lechazo”, el “Arroz de Pueblo con chorizo, jamón, ternera y manitas de cerdo” o las “Albóndigas de lechazo con papada Ibérica”.

Para terminar, y en memoria del señor Nino (le encantaban los tintos con dulces) mi armonía fetiche para las tardes: “Imperiales Alonso, de La Bañeza”, la textura y jugosidad de este delicado bizcocho y su marcado carácter goloso hacen que el vino saque todo su nervio. ¡Probadlo y veréis!

Desde Fuentes del Silencio llevamos nuestro vino a tu casa,
sin pedido mínimo ni gastos de envío a cualquier parte de la Península.

Sólo tienes que hacer tu pedido y nosotros haremos el resto.

#Quédateencasa

BODEGA FUENTES DEL SILENCIO
Plaza Mayor 2 - 24767 Herreros de Jamuz (León)
Email: info@fuentesdelsilencio.com
Web: www.fuentesdelsilencio.com
Tfnos.:
+ 34 682 624 328
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